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COEDPRO ...en donde ser persona es tan... tan, pero tan importante... |
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Nombre
del Estudiante: |
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Fecha:
octubre 2020 |
Grado: ciclo 5 y 6 |
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Área:
Lengua Castellana |
Calificación: |
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Nombre
del Docente: Jhony Agamez Noreña |
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Observaciones:
Taller de Lectura critica |
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Lea el
siguiente texto y responda las preguntas que aparecen al final. Posteriormente enviarlo al correo:
jarolcobaleda@gmail.com
WAIRA (VIENTO)
1. -- Las pupilas de las estrellas
acariciaron con su luz aquella noche. El perfil de la montaña guardiana
estremeció la penumbra. Sentí que mi alma cantaba. Sentí que cada día era un
regalo más. Mas esa vez el regalo se multiplicó, los pétalos de mi corazón
latieron con fervor.
Un grito rasgó el amanecer. Un nuevo ser vino a participar del sagrado juego de
la vida. La magia de la existencia posibilitó que una nube, una flor o una
estrella, se vistiera de humano y, convertido en mujer, bajara otra vez a la tierra.
Con estas palabras, con estos pensamientos, comenzábamos la bienvenida a
"Waira", a quien originalmente, desde mucho antes, comenzábamos a
hablarle. Le contábamos, por ejemplo, que la idea de escribirle surgió cuando
por primera vez me vi separado de su mamá. Entonces prometi escribirle; sin
embargo, sabía que ya no estaba sola. Eran tiempos en que aún no sabíamos, no
queríamos saber, si era varón o mujer. Le deciamos entonces: "estás tu mi
querido hijo, y también, yo te quiero escribir".
Hace unos instantes me despedí de tu mamá y de algunos amigos, subí al avión y
tú te viniste conmigo. El avión es una máquina para volar. Hay unos viajes para
los que no se requiere un avión, ni siquiera el cuerpo, pero de eso hablaremos
después. Ahora quiero contarte cómo es el mundo al que estás viniendo.
2. -- La vida es un regalo al interior
de ese otro regalo: la Naturaleza. Hay montañas majestuosas y mares con mil
colores, y peces; flores perfumadas y mariposas jugando con ellas. Ya sé que
todo eso te resulta nuevo, desconocido y, sin embargo, estás viniendo a
descubrirlo, a disfrutarlo, a saborear cada paso en tu itinerario de
descubrimiento. Entonces sólo puedo decirte "bienvenido a la vida".
¿Y si te apuraras un poco más, y si esta espera no fuera tan prolongada? ¿Ves?
A uno lo vence a veces la impaciencia y, sin embargo, cómo olvidar que todo es
un proceso, cómo ignorar que todo tiene su tiempo; si tuviéramos la capacidad
de comprender el tiempo de cada cosa, cosas serían diferentes en el mundo.
Llegará un momento en que tú serás grande y marcharás de casa. Entonces ni yo
ni tu mamá te lo impediremos: tienes derecho a descubrir el mundo, tienes
derecho a equivocarte. Intentaremos que antes de partir comprendas que el error
no es malo en sí mismo, sino parte del aprendizaje; quien aprende de sus caídas
no se ha equivocado.
3. -- Quiero contarte que el hogar
donde vivirás es una preciosa comunidad, tal como vivían nuestros abuelos los
Incas; allá sólo tenemos un deber: Compartir. Sólo tenemos un derecho: Compartir.
Y será en una casita circular con techo de paja y construída con inmenso amor.
No te imaginas cuánto esfuerzo nos ha costado reconstruir nuestra comunidad, y,
sin embargo, valió la pena. Hoy podemos recibirte en un hogar, a todos los
niveles, maravilloso.
Quizás debo hablarte más cosas de nuestros antepasados. Los Incas fueron una
comunidad de comunidades muy interesante. Profundamente respetuosa de la
"Pachamama”, descubrieron que en la vida lo más importante es la vida. Que
no tenemos que complicarnos cuando en verdad solo hemos venido a crecer, y
crecer es disfrutar. La vida, te decía antes, es una fiesta. Nuestros
antepasados ya lo sabían.
Sabes, mi ‘Waírita' querida, quiero compartir contigo mi felicidad,
especialmente en momentos de adversidad. Si la gente recordara que vivir es lo
más maravilloso que nos podia ocurrir, ¡cómo no celebrarlo con acciones plenas
y pensamientos puros! ¡cómo no vivir agradecidos teniendo presente que el
mejor agradecimiento es y será siempre estar bien! Quiero compartir contigo mi
felicidad desde este momento.
4. -- Quiero confesarte algo, tienes
que saberlo. La vida y la naturaleza en realidad son lo mismo: belleza pura.
Donde sea que miremos podemos sentir la fragancia del amor. Empero, hay algunos
hombres empeñados en no ver la belleza. Hay algunos hombres que en su ceguera
están destruyendo la belleza y produciendo heridas a nuestra madre tierra.
Estamos intentando ayudarles a reconciliarse con ella.
También quisiera presentarme. Es bueno que sepas quién es tu padre: Soy joven
en edad pero viejo en conocimiento. Recibí la herencia sagrada y tengo el
encargo de compartirla con los hombres de otros pueblos. Ese es el motivo de
mis frecuentes viajes. Hay gente, tanta gente maravillosa que sólo está
esperando que le recordemos su esencia amorosa. A veces, a veces me siento
árbol, otras veces cóndor o montaña. Amo lo que hago, trato de ser coherente y
especialmente de no perder la humildad.
¿Sabes que cuando nazcas será una fiesta? Es que la vida es una fiesta. Una
danza sagrada, la sagrada danza cósmica. Ese día realizaremos la ceremonia de
entregarte a la tierra, a los pies del árbol sagrado; una flor y una piedra
serán enterrados al amanecer y le pediremos al "Tatain”, que ilumine tu
sendero, que te enseñe a caminar con discernimiento y lucidez, que te enseñe a
convertirte en luz cuando llegue la oscuridad. ¡Bienvenido a la fiesta de la
vida!
5. -- Y
caminaremos descalzos sobre la tierra y gozaremos con el viento y danzaremos
bajo la lluvia. Subiremos por el arco iris hasta el Juanajuacha; cuántas ganas
tengo de mostrarte el árbol guia y subir contigo a la montaña sagrada. He
viajado al mundo del
hombre moderno. He transitado por
sus calles vacías de amor.
Sabes mi "Wairita" querida que a veces no he podido evitar que mis
lágrimas humedezcan el rostro. La gente ya no canta ni danza, no abraza ni
regala; le hace daño a la tierra, se hacen daño unos a otros. Desde pequeños
envían a sus niños a unos lugares donde se Vuelven máquinas. Nosotros te
queremos libre, libre como el viento. Nosotros te queremos salvaje, pero
humano.
¿Sabes que nosotros como hijos de la Pachamama tenemos un compromiso con ella?
El compromiso de amarla y respetarla, de cuidarla y disfrutar agradecidos de su
belleza. Es con ese ideal que estamos luchando; quisiera poder dejarte un mundo
sin fronteras, sin enemistades, sin verdugos ni degollados. Un mundo donde cada
uno se sienta árbol del mismo bosque compartiendo con alegría la danza sagrada
de la vida.
6. -- Se me
ocurre a partir de este momento llamarte “Waira": Viento, transparencia;
para que mi "Wairita" sea libre
como al viento, para que la pureza
sea tu refugio. ¡Qué maravillosa posibilidad el convertirse en viento, en
espacio abierto en el que nadie puede dañarte! Si todos se convirtieran en
espacios abiertos, la invulnerabilidad caracterizaría a cada persona y el mundo
se llenaría de luz.
Me preguntan a veces si te prefiero varón o mujer. ¿Cómo puedo elegir si es lo
mismo? Los hombres tenemos una gran tarea qué cumplir en esta vida, igual que
las mujeres. Todos hemos venido a realizar algo muy importante en el mundo,
algo que nada tiene que ver con profesiones ni posesiones. Quisiera junto con
tu mamá ayudarte a encontrar tu misión. Tu visión profunda, para que la vida,
para que tu vida, "Waira”, no sea en vano. Quizá nada más podamos hacer
por tí, porque el resto lo tendrás que hacer tú. No “Waira", no te
dejaremos solo, te dejaremos contigo mismo, entonces recién podrás estar con
nosotros, recién podrás valorarnos en justa medida; somos tus papás. Mas no
eres de nuestra propiedad. Sólo podemos abrirte la puerta; tras ella, tu camino
está esperando tus pasos.
7. -- Hoy
estoy solo contigo. Es como si todo el Universo se resumiera en ti. Te siento
árbol, estrella, nube, piedra, ave, flor. Como si fueras todo eso y algo más.
Voy a sembrar una semilla pensando en ti. Te he visto germinando y creciendo.
Waira, ¿sabes que antes éramos estrellas? ¿Que un día descendimos a la tierra,
nuestra escuela, para experimentar el círculo sagrado de la vida? ¿Que un día
volveremos a vestirnos de luz?
Antes de viajar le pedí a tu mamá
que por ningún motivo se enfade; al ser eventualmente tu hogar, es muy
importante que cada instante esté lleno de felicidad, de ternura, de amor, pues
todo lo que pensamos y sentimos circula por nuestro cuerpo. Le pedí que llene
sus días de alegría, más alegría que nunca; es un momento tan especial. Es tán
importante recibirte en un hogar armónico y posibilitar un viaje agradable.
“Wairita" tu sitio ya está reservado. Ya te siento diciéndome "papá”.
Quiero recordarte que hoy tuvimos una prolongada conversación. Me preguntaste
tantas cosas, tu mamá se reía. Ella sabe que nunca me costó responder ninguna
pregunta, y sin embargo, contigo es como si te enviaran para recordarme que en
el fondo todos somos niños. Que cuando olvidamos eso comenzamos a hacer
tonterias. Si solo se trata de jugar, si la gente comprendiera que la vida es
un juego sagrado en vez de complicarse tanto. Ahí están los delfines, para
recordarnos que estamos aquí para participar plenamente del sagrado juego de la
vida. ¿Jugamos?
8. -- Anoche
vi las estrellas y en una de ellas vi tu rostro. Cuando el origen y el destino
se juntan, la rueda de la vida ha concluido para dar paso a la eternidad. Les
abracé a ti y a tu mamá intensamente. A pesar de llevaros en el corazón, el
sabor de la despedida hace sentirse. Subí al avión y mis lágrimas se abrieron
paso inevitablemente; mis lágrimas son mi manera de amar.
¿Sabes "Waira"?, este es
un año muy especial; el año 1992. Se celebran en España los 500 años del
descubrimiento de América; para nosotros aquello fue un genocidio. No, no es
una queja, ni hay resentimiento. Aprendimos a perdonar y descendiendo desde
nuestra montaña, fuimos a decirle al hombre occidental: Hermano. Este es un año
especial por otras razones. Hay puertas que se dinamizan, voluntades que se
multiplican; un ciclo especial, un nuevo "Pachacutí" se está
abriendo. Son tiempos para estar más atentos, más disponibles. Gracias por
venir precisamente ahora, eres nuestro mejor regalo.
Y un día también tú tendrás niños. ¿Qué harás con ellos?, ¿les enviarás a la
escuela?, ¿permitirás que el consumismo los devore?, ¿les impondrás lo que a ti
te gusta?, ¿les dirás una cosa con la palabra y otra con el comportamiento?,
¿les enseñarás a tener miedos y a ver como algo malo el error?, ¿les dejarás en
manos de especialistas? Tu corazón será la palabra.
9. -- El sol
está a punto de ponerse. Las estre1las pronto saldrán a decorar la noche. Una
extasiante sinfonía a cargo de las aves anunciará el nuevo dia que, vestido de
amanecer, llegará cada dia. ¿Te imaginas, tú mi niño, cuánta belleza nos rodea?
Y sin embargo faltan ojos para verla. Menos mal que nunca es demasiado tarde y,
tras la oscura noche, el 'Tataín' que imparte sol regresa otra vez.
Quiero decirte que no siempre nos
comprende la gente; a veces nos rechazan antes de conocernos. A veces nos
critican antes de escuchamos y después de todo, de haber pasado por todo, de
haberlo soportado todo, me digo: ¿Qué sería de nosotros sin problemas? Debo
confesarte que las adversidades nos han hecho fuertes.
“Wairita" ¿Qué haces ahí?, ¿cómo se vive?, ¿qué haces los domingos? ¿Y
cómo te trata tu mamá? Ya sé que estás en camino y quiero decirte que vengas
con optimismo, pero no te hagas demasiadas ilusiones. Aquí hay de todo: sordos,
ciegos, paralíticos, humanoides, máquinas, mercaderes, suicidas, y junto a las
estrellas está la oscuridad. Pero nosotros miramos las estrellas, no la
oscuridad.
10. -- Debes
saber que donde nos ha tocado, ahí está nuestro trabajo. Recuerda que ninguna
justificación será válida si no aprendes a tiempo el sagrado arte de vivir.
“Waira’, mi pequeña, siempre te siento a pesar de la distancia; quizá la
distancia es sólo un pretexto para estar más cerca que nunca. Y la abuela
decía: "cuando nos llenamos totalmente, las soluciones ya no son
necesarias porque los problemas se desvanecen".
Soy el árbol y tú la semilla. La
semilla germinando para ser otro árbol. Yo no quiero hacerte crecer a mi
manera. Sólo quiero ayudarte a sumergirte profundamente en la tierra de la
vida. Y luego crecer juntos, como árboles del mismo jardín. ¿Me sientes?
Segura. Sientes el puente que estamos construyendo de los Andes a Occidente.
Era necesario bajar desde nuestra montaña y compartir con el hombre moderno
nuestro ancestral conocimiento. Es que todos somos indígenas en el fondo; todos
somos inocentes y amorosos más allá de las máscaras y los diplomas. Qué bueno
que vienes; si quieres, puedes ayudarnos a reforestar corazones.
Y de juguetes te regalaré el sol y las estrellas, el trinar de las aves y la
frescura del rio, todas las flores son para ti y se multiplicarán cuando las
compartas, y podrás jugar con las nubes y los atardeceres, podrás convertirte
en luciérnaga o mariposa, podrás sentirte tierra jugando a humano, podrás
crecer con los árboles buscando la luz. Ese es el sagrado juego de la vida que
vienes a jugar ahora.
11. -- ¿Sabes
que un día poco afortunado el hombre inventó la religión? Desde entonces la
espiritualidad se burocratizó, y desde entonces sólo es posible llegar a Dios a
través de los intermediarios, según nos dijeron. El problema es que los
intermediarios nada tienen que ver con el gran espíritu. Waira, volvamos a la
montaña. Mi niño, sólo podemos darte amor, lo demás no es necesario.
"Waira", ven con mucho
humor, que la vida es una broma cósmica. Sí, la vida es un juego, el humor es
su requisito. Te siento, sonriéndome. Y luego volaremos convertidos en
cóndores. De verdad que el mundo modemo está tán lleno de máquinas, de prisas,
de enfermedades, de egoísmo, de confusión, de soberbia, de infelicidad. No,
“Waira", nuestro mundo es otro. Pero tampoco podernos olvidamos y olvidar
al hombre moderno; tenemos que estar ahí para recordarles que vivir es
diferente, para que no se olviden de vivir, definitivamente.
Puedes venir tranquilo mi niño, respetaré tu libertad. ¿Qué?, ¿que quieres
hacerme un regalo? Eres tú mi niño el mejor regalo. Compartir contigo, verte
crecer, contemplar cómo haces amistad con las mariposas y constituyes un coro
con los pájaros, verte abrazar a los árboles y danzar en torno al hermano
fuego, es suficiente; gracias por bajar a la tierra. Te llevaré desde la
montaña a conocer la selva y a vivir en ella y curar sus heridas; la selva
"Wairita" nos está llamando. ¿Vamos?
12. -- No, no estoy
lejos, yo vivo a tu lado, contigo siempre. Tienes suerte "Waira”, nacerás
en una comunidad y, sin embargo, desde ahora te digo que nadie hará lo que tú
tienes que hacer, nadie vencerá pruebas por tí, nadie avanzará por ti. Quizá
todo sea sólo una oportunidad. Pídele mi niño a tu mamá, que con frecuencia te
lleve al bosque, que tus pies toquen descalzos la tierra y que le pida al sol,
en cada amanecer, que encienda tu sol interior. "Wairita”, quería
comentarte que los animalitos son nuestros hermanos igual que los árboles, los
ríos son los tíos, las abuelas son las montañas, y la madre, la tierra. Nuestra
tierra es grande y hermosa, aquí todos te estamos esperando.
No puedo evitar decirte en este
momento que en alguna parte del mundo, en este momento, un niño está de hambre
muriendo. Y así, cada instante, todos los días, y pensar que aún hay gente que
se niega a compartir lo que tiene. ¿Te imaginas “Waira”? Unos tienen más de lo
necesario y otros ni lo imprescindible. Date prisa mi niño que este mundo necesita
seres dispuestos a compartir.
Y en este mundo moderno con frecuencia hay violencia, guerras; la guerra estará
presente mientras en vez de tener un jardín, en el corazón tengamos una
trinchera, mientras haya soberbia e intolerancia. Y ¿si escucháramos los
adultos el sentir de los niños?, ¿si aprendiéramos de vosotros en vez de
pretender educaros? "Wairita", sólo quiero poder enseñarte el sagrado
arte de vivir, lo demás no es importante, ni siquiera las palabras serán
necesarias; el ejemplo será suficiente.
13. -- Le
pediré a tu mamá que comente contigo el menú, antes de hacerte
participar de él. Es tan importante
lo que se come y la actitud observada en ese sagrado momento. Y cuando sientas
que algo no te viene bien, manifiéstalo. No tenemos derecho a
perjudicarte. “Wairita”, quisiera, cuánto quisiera que te parezcas a un delfín.
Si pudiéramos reinstalar la alegría, el mundo sería diferente. Quisiera que te
parezcas a una luciérnaga, desafiando a la inmensa oscuridad. Quisiera darte un
abrazo.
¿Sabes que todavía hay gente que siembra una cosa y espera cosechar otra? ¿Te
imaginas mi niño cómo van las cosas por aquí? Por eso hemos abierto nuestras
comunidades a todos los corazones sinceros.
Quiero pedirte que cuando sea el momento, vengas al mundo con facilidad. Es tan
importante la manera como ingresamos al mundo. Qué hondas son las huellas que
deja luego este acontecimiento. Conduce tú mismo este proceso, vívelo
intensamente, pero, fundamentalmente, posibilita un natural advenimiento.
Nosotros te recibiremos cantando, el círculo sagrado de la vida hecha canción
será nuestra manera de recibirte. ¿Cantaremos juntos ese momento?
14. -- Hola ‘Waira”! Bienvenida,
bienvenida a la vida. Naciste hace pocos días y resultaste ser mujer. Nos
encantó esa sorpresa. Este es un ciclo femenino. El "Pachacuti" que
se inició recientemente es de polaridad femenina, el despertar de la mujer está
proféticamente señalado; jugarás un importante papel en esta mágica coyuntura
planetaria, contribuirás con tu entrega y ejemplo a la expansión de la
conciencia, usarás ese inmenso poder del que estás dotada como mujer para
contribuir a la evolución espiritual de la humanidad.
La realidad en la que vive el hombre moderno no es real. Nos prohibieron hablar
con las montañas, ignorando que para hablar con ellas no precisamos usar la
palabra.
15. --
"Waira", el árbol sagrado que participó en tantas ceremonias, fue
cortado. No se dieron cuenta de que continúa ahí. Cortaron la materia y, sin
embargo, con los ojos del corazón podemos verle siempre: Transparente, vestido
de luz. "Waira" los Amautas están
regresando vestidos de humildad para
evitar ser confundidos con los traficantes de lo trascendental, tan frecuentes
en este mundo.
¿Sabes que tú no tendrás en casa casi nada? pues todo el Universo es tuyo y lo
más hermoso no puede ser metido dentro de una caja. Y en medio de tanta
humanidad civilizada. Nuestra labor "Wairita", consiste en
"descivilizar" al hombre moderno y volverlo otra vez...
"humano". ¿Nos ayudarás en ese intento"?
Y en el antiguo "Pachacuti" nuestra música estuvo prohibida; era
peligroso realizar nuestras danzas sagradas, porque ellas nos conducían a
sorprendentes niveles de lucidez, y cuando nuestra visión se acrecentaba y
transitábamos por los senderos del futuro, temblaban los opresores. Nunca
soportaron nuestra mirada transparente. Nunca soportaron nuestro silencio.
16. -- Y se llevaron el oro y la
plata embriagados en su codicia; no se detuvieron a contemplar la montaña
guardián y a abrazar los árboles sagrados. Se llevaron tantas cosas, empero,
¿sabes?, olvidaron llevar lo más importante: nuestra alegría
de vivir, el canto con el que
recibimos cada amanecer y la danza con la que agradecidos despedimos al día.
Otros niños como tú, desde que nacen, o antes incluso, son entrenados para ser
infelices. De esta nefasta programación tú no participarás. Naciste en un hogar
que ha consagrado su vida al despertar espiritual de la humanidad. Nuestra vida
cada día es una fiesta de crecimiento y convivencia multidimensional. Somos
felices. Nuestra familia se ha compuesto por hombres y mujeres y niños de
diversa procedencia étnica. Compartimos un bello lugar con montañas, árboles y
pájaros; la libertad es nuestro contexto. "Waira", puedes estar
segura, tu crecimiento está garantizado; sólo tú podrás detenerlo.
17. -- Tu
alimentación, "Wairita", será sobria y natural; al principio, como es
habitual, leche materna, que es insustituible. Poco a poco irás ampliando tu
repertorio a frutas, verduras, cereales integrales y, fundamentalmente,
alimentos cultivados en el huerto, con amor y sin químicos. Te daremos lo
necesario, mas sin exceso. El resto lo
repartiremos a otros niños como tú.
A veces ayunarás, reverente; otras veces incluso comerás menos de lo necesario.
La preparación de la guerrera comienza desde la concepción. Nosotros te
prepararemos rigurosamente. Un día tú elegirás tu camino, esto es sólo el
entrenamiento.
Tu derecho a equivocarte no te lo quitaremos jamás. Además, todos somos niños y
si todos estamos jugando, quienes tenemos más experiencia en realidad sólo
somos los que más hemos caído. Y cuando te equivoques, "Waira",
reconoce con humildad tu error y aprende de él; ese es el sendero del caminante
que un día te vestirá de "invulnerabilidad".
Y desde ahora quiero decirte, "Waira", que no te atormentaremos
con los típicos "nos" de los papás. Más que un padre, considérame un
amigo. En términos externos y materiales, debes saber, "Waira", que
no te faltará nada; empero, te daremos pocas cosas porque realmente muy poco es
necesario. Si quieres más adelante participar de la carrera consumista podrás
hacerlo, mas en ello no cuentes conmigo. Conozco mucha gente que en nefasto
trueque, cambia su vida por un poco de dinero con qué comprar lo que necesita.
18. -- Aprenderás
a cuidarte sola "Wairita"; nosotros de vez en cuando caminaremos a tu
lado, mas tu camino deberás transitarlo con tus pies. No es posible vivir
con temores. No es necesario ir por la vida con miedo. Aprender es maravilloso
y la vida es la mejor escuela.
Ten en cuenta que conocerás toda
clase de gente: gente deshonesta, gente cínica, soberbia y mal intencionada.
Mas no es bueno ser prejuicioso ni andar con temor, sólo precisas estar atenta,
alerta, tener paciencia, mucho humor y total honestidad; muéstrate como eres,
sé siempre tú misma en las más diversas circunstancias. Lo que está bien hecho
reconócelo y sé agradecida. Lo que te parezca incorrecto señálalo con serenidad
y firmeza, con ternura; cuando más allá del error veas una buena intención, otorga
otra oportunidad y perdona, perdona cuantas veces sea necesario, perdonar es
purificador. También encontrarás gente que habla mucho, gente que habla una
cosa y hace otra, haciendo de la incoherencia su contexto habitual. No te
compliques, vinimos a la tierra a jugar, no a juzgar.
19. -- En
la comunidad donde vivimos se enseña, desde la práctica misma, el sagrado arte
de vivir, para
que la vida sea la más maravillosa
aventura de crecimiento. Miles de personas de todo el mundo vienen a buscar ese
conocimiento, que en nuestro trabajo comunitario, luego lo descubren dentro.
"Waira", tú tendrás los mismos derechos y deberes que todos, todo lo
que obtengas será por mérito tuyo, nosotros sólo te abriremos la puerta, los
pasos los tienes que dar tú. Te enseñaremos a vivir sin complicarte, y al
concluir nuestra labor en la Tierra, no te dejaremos otra riqueza que la de un
corazón con las más hermosas flores. Puedes estar segura, tendrás con nosotros
la oportunidad de ser tú misma. Te ayudaremos a conocer tus límites para
ampliarlos, a reconocer tus errores y a aprender de ellos. Nuestro amor hacia
ti será el mismo en tus logros que en tus caídas. No te induciremos a que seas
como nosotros, sólo te recordaremos la posibilidad de crecer y disfrutar la
vida.
20. -- ¿Sabes,
"Wairita", que a nosotros nos aplauden y nos atacan con igual
intensidad? Y nosotros disfrutamos tanto de ambos; nos causan gracia los
aplausos porque en realidad no los necesitamos; nos causan gracia las
difamaciones porque con ellas no nos identificamos, y en el fondo nos
fortalecen. Ser caminante supone crecer imperturbable. Cuánto agradecemos todo,
todo, todo lo que pasa. Qué sería de nosotros sin tanta gente insoportable. La
clave es el amor, "Waira", recuérdalo siempre; el amor te volverá
poderosa. El amor incluye el humor que actúa como vacuna contra la frustración.
Naciste en lo que cronológicamente es el nuevo "Pachacuti", elegiste
bien. Este es un tiempo precioso, el despertar espiritual planetario es
inocultable. ¿Ocuparás el sitio que la "Pachamama" ha reservado para
ti?, ¿estarás plenamente instalada en cada instante?, ¿absorberás cada día y
ninguna hora pasará en vano? Sabes que en realidad es útil el tiempo que no se
usa. Tú como todos tendrás muchas oportunidades; ¿las reconocerás?
21. -- "Waira", aún
eres pequeña pero no importa; tu espíritu es viejo y tu corazón no olvidará
estas palabras. Este es un mensaje que te di cuando eras aún pequeña, mas el
tiempo continuó pasando, y pasaron
varios años, y los niños de tu edad
se aprestaron a ir a la escuela. ¿Quieres ir "Waira"? Ya sabes que
nunca te privé de la libertad de elergir; yo en tu caso no iría, no es
necesario, la vida es la mejor escuela. Podrías aprender a leer y escribir con
nosotros, y seguiríamos jugando. La vida es un juego sagrado. No venimos aquí a
complicarnos, mas si quieres ir puedes hacerlo, simplemente te pido que no
aceptes competir con tus compañeros, no me interesan las notas que saques, ni
los diplomas que puedas obtener. No "Waira", no es que la educación
sea mala, sino que en la sociedad occidental se forman hombres y mujeres para
reproducir el grotesco sistema que los oprime. Yo te quiero "ser
humano", nada más. Y en la escuela se vuelve egoístas a los niños, y se
les enseña a competir entre ellos, a humillar al prójimo; se les convierte en
seres agresivos, materialistas, consumistas en extremo, de manera que sólo sean
felices acumulando cosas y vendiendo y venciendo a los demás, y vendiendo su
tiempo a cambio de un poco de dinero. Nada de eso nos interesa a nosotros; si
quieres puedes ir, pero recuerda: "Te quiero libre, te quiero feliz".
22. -- En nuestras escuelas las
cosas fluyen de manera diferente; sí hay amor y sí hay libertad. Si sólo la
maestra mirara aunque sea un instante de manera amorosa a sus alumnos, ya todo
sería diferente, entonces tendríamos real escuela, pues allá la fiesta
continuará. Te decimos desde ahora que nosotros no te llenaremos la cabeza de
datos y conocimiento inservibles; empero, a veces hay que aprender de todo, pero
todas estas son estaciones intermedias que hay que atravesar. No olvides que
tus juguetes no son tuyos, son de todos los niños, y que los más hermosos son
el sol y las estrellas, la lluvia y el arco iris. "Waira", donde
quiera que estés sé amable y amorosa; el amor es el alma más poderosa.
Y los años continuaron pasando... "Waira", me parece ayer cuando
preparábamos tu nacimiento, ahora ya estás grande. Recibiste como enseñanza
fundamental el ejemplo. ¿Tú sabes que una mujer cuando está en su centro es poderosa?
Mas la mujer "guerrera" en que aspiramos que cada mujer se convierta,
es imperturbable. Hay que situarse más allá del éxito y del fracaso; el hacer
vibrar y la armonía son su estado habitual. La guerrera no corre ni se queda;
sabe avanzar. No se complica ni se queja; ama lo que hace y se entrega
plenamente a cada instante.
23. -- "Waira",
¿continúas danzando como antes?, ¿continúas abrazando los árboles y jugando con
las estrellas? Cómo va creciendo uno. Sabes que cuando uno llega a la juventud
es necesario, es bueno, como lo hacían nuestros antepasados, vencer diferentes
pruebas que nos permitan cultivar la belleza interior, ampliar nuestros
límites, hacernos fuertes. ¡Te quiero fuerte! Quiero que sepas que en ti hay
algo más que una joven atractiva. Por tus venas circula la sangre de los Incas,
de los Amautas, de los hombres y mujeres sagrados. Tienes la posibilidad de
contribuir al despertar de la espiritualidad indígena y curar las heridas de
nuestra madre tierra. Nuestra madre tierra que hoy más que nunca nos está
llamando. Es urgente despertar a nuestros hermanos, la agonía de la tierra lo
exige, el inminente gran amanecer de los tiempos lo requiere, si quieres,
podrás viajar con nosotros desde Poblanco, corazón.
Si te quieres, recuerda que tu libertad es una valiosa joya completamente
exenta de negociación o trueque; cuando vuelva a verte sólo anhelo encontrarte
libre, como siempre te quería.
24. --
Llegará un momento en que la propia dinámica de la pareja te ponga en
situaciones hasta hoy novedosas, como el tema de la relación sexual. Hablar del
tema "Waira", supone referirse a una importantísima energía que
poseemos todos, que bien manejada puede contribuir al crecimiento espiritual;
empero, cuando es mal utilizada y desperdiciada en actos que no van más allá
del mero instinto degradado, la persona transita descendentes senderos;
entonces su aspiración estará en función de su condición reptante y la
posiblidad del vuelo estará desterrada. No, "Waira", no se trata de
reprimirse, de temer o complicarse, se trata de actuar dentro de un nivel de
conciencia y conocimiento. Tú eres mujer y tienes derecho a conocer tu cuerpo, descubrirlo, disfrutarlo;
empero, sería interesante que te muevas en un contexto en el que la reverencia,
la trascendencia y el sagrado arte de vivir estén presentes. Nada de esto es
nuevo. Nuestros antepasados ya lo sabían. Cuando ello ocurre con naturalidad y
responsabilidad todo es diferente, todo es hermoso.
Recuerda que nuestro cuerpo es sagrado; al ser vestuario de cuerpos más
sutiles, es un templo. Recuerda que la juventud es el momento ideal para dar
sentido profundo a la vida. Sé fuerte, no permitas que te manipulen desde
ningún nivel, especialmente desde lo sentimental. Acostúmbrate a expresar lo
que sientes con ternura y firmeza, y fundamentalmente no generes sentimientos
de culpa. Ahora que vas al mundo, ahora que te devuelvo al mundo, es cuando
debes usar todo lo que aprendiste con nosotros, que nada te sorprenda, que nada
te decepcione; no estás bajando al mundo a juzgar ni a complicarte, tu paso por
él tiene una función de aprendizaje y formación. Que la coherencia sea tu
contexto permanente. En las más diversas circunstancias sé tú misma: honesta,
transparente, insobornable, auténtica, valiente, sólo los seres valientes son
capaces de amar, pues el amor comienza donde terminan los límites.
25. -- "Waira", no
importa que tus amigas tengan más cosas que tú, eso es pura basura. Tú nos
conoces, nosotros no
entregamos fragmentos de nuestra
vida a cambio de un dinero con que comprar lo necesario. "Waira",
sólo tienes que competir contigo misma. Ahora que estás a punto de marcharte,
sólo quiero decirte que lo único que tienes es a ti misma. Este es un tiempo
muy especial, todo está vivo, todo es uno.
Nosotros seguiremos adelante. Si quieres podrás viajar con nosotros, mas la
decisión, como siempre, será tuya. Explora, descubre, imagina, expresa,
disfruta, comparte y cuando tengas algún problema, danza; ello preservará tu
lucidez y las alternativas de solución se multiplicarán más. No te aferres
"Waira", no te aferrers a nada, deja en libertad tu libertad. Y el
tiempo seguirá pasando. Nosotros seguiremos fluyendo, seguiremos adelante.
Seguiremos anhelando que permanezcas siempre alerta, alerta contra los miedos
que nos inoculan, contra la estupidez que nos contagian, contra la soberbia que
nos inducen, contra la infelicidad que nos recomiendan. No hace falta pensar
demasiado, no precisamos mucho dinero. La comodidad artificial degenera. La
falta de entusiasmo mata la vida.
26. --
Cuando hagas algo, conviértete en lo que estás haciendo. Nunca dejes de
observar tu propio interior; en
especial, en momentos de grandes
decisiones; sé honesta contigo misma, no te compliques intentando comprenderlo
todo, hay cosas que se explican solas, en algún momento, vivencialmente.
"Waira", finalmente quiero decirte que cuando al concluir mi tiempo
en la tierra me haya marchado, quiero pedirte que devuelvas ceremonialmente el
vehículo corporal abandonado a la madre tierra, junto al árbol guardián. Esté
entonces vestido de estrella, ave o árbol, visitaré la comunidad y compartiré
con los hijos de la "Pachamama" ese instante de libertad y
crecimiento que durante tanto tiempo he soñado. No, no estaré ausente, estaré
en todas partes y estaré con la gente que tanto amé. Nada tiene final,
"Waira". Cada instante es un fin y un principio, una eternidad. Lo
último que puedo decirte es que la vida es una escuela permanente, que el
momento de aprender es ahora, que sólo el que se ayuda a sí mismo es capaz de
ayudar a los demás.
Hasta siempre "Waira". No olvides que aunque estés sola, estoy
contigo, y toda la "Pachamama" está contigo.

ACTIVIDAD INICIAL Y PRECONCEPTOS
ACTIVIDAD
1- ¿Cuál
es la problemática que presenta el texto?
2- ¿Porque
el texto se llama “ Waira “ ( viento) argumenta.
3- Considera
que el texto es importante ¿si- no por qué?
4- Cuál
es el tema del texto?
5- Saca
la tesis del texto. (Una tesis es un resumen de la historia)
6- Resalta
o copia una frase que resuma la idea principal de cada párrafo de la lectura
7- ¿Cuáles
son los argumentos que te parecen más convincentes?, sácalos.
8- Explica
con tus propias palabras, lo que entiendes de las siguientes frases:
” Quienes
tenemos más experiencia en realidad sólo somos los que más hemos caído. Y
cuando te equivoques, "Waira", reconoce con humildad tu error y
aprende de él; ese es el sendero del caminante que un día te vestirá de
"invulnerabilidad".
“No es
posible vivir con temores. No es necesario ir por la vida con miedo. Aprender
es maravilloso y la vida es la mejor escuela.”
9- Como
aplicarías las frases anteriores a tu vida cotidiana. Argumenta en 10 renglones.
10- Realiza una
caricatura (dibujos), resumiendo la idea o ideas principales de la lectura
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| COEDPRO ...en donde ser persona es tan... tan, pero tan importante... |
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Nombre del Estudiante: | |||
Fecha: 19/ 09/ 2020 | Grado: Ciclo V y VI | ||
Área: Lengua Castellana |
| ||
Nombre del Docente: Jhony Agamez | |||
Observaciones: Lectura crítica | |||
El gato negro Edgar Allan Poe
Ni espero ni quiero que se dé crédito a la historia más extraordinaria, y, sin embargo, más familiar, que voy a referir. Tratándose de un caso en el que mis sentidos se niegan a aceptar su propio testimonio, yo habría de estar realmente loco si así lo creyera. No obstante, no estoy loco, y, con toda seguridad, no sueño. Pero mañana puedo morir y quisiera aliviar hoy mi espíritu. Mi inmediato deseo es mostrar al mundo, clara, concretamente y sin comentarios, una serie de simples acontecimientos domésticos que, por sus consecuencias, me han aterrorizado, torturado y anonadado. A pesar de todo, no trataré de esclarecerlos. A mí casi no me han producido otro sentimiento que el de horror; pero a muchas personas les parecerán menos terribles que barrocos. Tal vez más tarde haya una inteligencia que reduzca mi fantasma al estado de lugar común. Alguna inteligencia más serena, más lógica y mucho menos excitable que la mía, encontrará tan sólo en las circunstancias que relato con terror una serie normal de causas y de efectos naturalísimos.
La docilidad y humanidad de mi carácter sorprendieron desde mi infancia. Tan notable era la ternura de mi corazón, que había hecho de mí el juguete de mis amigos. Sentía una auténtica pasión por los animales, y mis padres me permitieron poseer una gran variedad de favoritos. Casi todo el tiempo lo pasaba con ellos, y nunca me consideraba tan feliz como cuando les daba de comer o los acariciaba. Con los años aumentó esta particularidad de mi carácter, y cuando fui un hombre hice de ella una de mis principales fuentes de gozo. Aquellos que han profesado afecto a un perro fiel y sagaz no requieren la explicación de la naturaleza o intensidad de los gozos que eso puede producir. En el amor desinteresado de un animal, en el sacrificio de sí mismo, hay algo que llega directamente al corazón del que con frecuencia ha tenido ocasión de comprobar la amistad mezquina y la frágil fidelidad del Hombre natural.
Me casé joven. Tuve la suerte de descubrir en mi mujer una disposición semejante a la mía. Habiéndose dado cuenta de mi gusto por estos favoritos domésticos, no perdió ocasión alguna de proporcionármelos de la especie más agradable. Tuvimos pájaros, un pez de color de oro, un magnífico perro, conejos, un mono pequeño y un gato.
Era este último animal muy fuerte y bello, completamente negro y de una sagacidad maravillosa. Mi mujer, que era, en el fondo, algo supersticiosa, hablando de su inteligencia, aludía frecuentemente a la antigua creencia popular que consideraba a todos los gatos negros como brujas disimuladas. No quiere esto decir que hablara siempre en serio sobre este particular, y lo consigno sencillamente porque lo recuerdo.
Plutón—llamábase así el gato—era mi amigo predilecto. Sólo yo le daba de comer, y adondequiera que fuese me seguía por la casa. Incluso me costaba trabajo impedirle que me siguiera por la calle.
Nuestra amistad subsistió así algunos años, durante los cuales mi carácter y mi temperamento—me sonroja confesarlo—, por causa del demonio de la intemperancia, sufrió una alteración radicalmente funesta. De día en día me hice más taciturno, más irritable, más indiferente a los sentimientos ajenos. Empleé con mi mujer un lenguaje brutal, y con el tiempo la afligí incluso con violencias personales. Naturalmente, mi pobre favorito debió de notar el cambio de mi carácter. No solamente no les hacía caso alguno, sino que los maltrataba. Sin embargo, por lo que se refiere a Plutón, aún despertaba en mí la consideración suficiente para no pegarle. En cambio, no sentía ningún escrúpulo en maltratar a los conejos, al mono e incluso al perro, cuando, por casualidad o afecto, se cruzaban en mi camino. Pero iba secuestrándome mi mal, porque, ¿qué mal admite una comparación con el alcohol? Andando el tiempo, el mismo Plutón, que envejecía y, naturalmente se hacía un poco huraño, comenzó a conocer los efectos de mi perverso carácter.
Una noche, al regresar a casa completamente ebrio, de vuelta de uno de mis frecuentes escondrijos del barrio, me pareció que el gato evitaba mi presencia. Lo cogí, pero él, horrorizado por mi violenta actitud, me hizo en la mano, con los dientes, una leve herida. De mí se apoderó repentinamente un furor demoníaco. En aquel instante dejé de conocerme. Pareció como si, de pronto, mi alma original hubiese abandonado mi cuerpo, y una ruindad superdemoníaca, saturada de ginebra, se filtró en cada una de las fibras de mi ser. Del bolsillo de mi chaleco saqué un cortaplumas, lo abrí, cogí al pobre animal por la garganta y, deliberadamente, le vacié un ojo... Me cubre el rubor, me abrasa, me estremezco al escribir esta abominable atrocidad.
Cuando, al amanecer, hube recuperado la razón, cuando se hubieron disipado los vapores de mi crápula nocturna, experimenté un sentimiento mitad horror, mitad remordimiento, por el crimen que había cometido. Pero, todo lo más, era un débil y equívoco sentimiento, y el alma no sufrió sus acometidas. Volví a sumirme en los excesos, y no tardé en ahogar en el vino todo recuerdo de mi acción.
Curó entre tanto el gato lentamente. La órbita del ojo perdido presentaba, es cierto, un aspecto espantoso. Pero después, con el tiempo, no pareció que se daba cuenta de ello. Según su costumbre, iba y venía por la casa; pero, como debí suponerlo, en cuanto veía que me aproximaba a él, huía aterrorizado. Me quedaba aún lo bastante de mi antiguo corazón para que me afligiera aquella manifiesta antipatía en una criatura que tanto me había amado anteriormente. Pero este sentimiento no tardó en ser desalojado por la irritación. Como para mi caída final e irrevocable, brotó entonces el espíritu de perversidad, espíritu del que la filosofía no se cuida ni poco ni mucho.
No obstante, tan seguro como que existe mi alma, creo que la perversidad es uno de los primitivos impulsos del corazón humano, una de esas indivisibles primeras facultades o sentimientos que dirigen el carácter del hombre... ¿Quién no se ha sorprendido numerosas veces cometiendo una acción necia o vil, por la única razón de que sabía que no debía cometerla? ¿No tenemos una constante inclinación, pese a lo excelente de nuestro juicio, a violar lo que es la ley, simplemente porque comprendemos que es la Ley?
Digo que este espíritu de perversidad hubo de producir mi ruina completa. El vivo e insondable deseo del alma de atormentarse a sí misma, de violentar su propia naturaleza, de hacer el mal por amor al mal, me impulsaba a continuar y últimamente a llevar a efecto el suplicio que había infligido al inofensivo animal. Una mañana, a sangre fría, ceñí un nudo corredizo en torno a su cuello y lo ahorqué de la rama de un árbol. Lo ahorqué con mis ojos llenos de lágrimas, con el corazón desbordante del más amargo remordimiento. Lo ahorqué porque sabía que él me había amado, y porque reconocía que no me había dado motivo alguno para encolerizarme con él. Lo ahorqué porque sabía que al hacerlo cometía un pecado, un pecado mortal que comprometía a mi alma inmortal, hasta el punto de colocarla, si esto fuera posible, lejos incluso de la misericordia infinita del muy terrible y misericordioso Dios.
En la noche siguiente al día en que fue cometida una acción tan cruel, me despertó del sueño el grito de: "¡Fuego!" Ardían las cortinas de mi lecho. La casa era una gran hoguera. No sin grandes dificultades, mi mujer, un criado y yo logramos escapar del incendio. La destrucción fue total. Quedé arruinado, y me entregué desde entonces a la desesperación.
No intento establecer relación alguna entre causa y efecto con respecto a la atrocidad y el desastre. Estoy por encima de tal debilidad. Pero me limito a dar cuenta de una cadena de hechos y no quiero omitir el menor eslabón. Visité las ruinas el día siguiente al del incendio. Excepto una, todas las paredes se habían derrumbado. Esta sola excepción la constituía un delgado tabique interior, situado casi en la mitad de la casa, contra el que se apoyaba la cabecera de mi lecho. Allí la fábrica había resistido en gran parte a la acción del fuego, hecho que atribuí a haber sido renovada recientemente. En torno a aquella pared se congregaba la multitud, y numerosas personas examinaban una parte del muro con atención viva y minuciosa. Excitaron mi curiosidad las palabras: "extraño", "singular", y otras expresiones parecidas. Me acerqué y vi, a modo de un bajorrelieve esculpido sobre la blanca superficie, la figura de un gigantesco gato. La imagen estaba copiada con una exactitud realmente maravillosa. Rodeaba el cuello del animal una cuerda.
Apenas hube visto esta aparición—porque yo no podía considerar aquello más que como una aparición—, mi asombro y mi terror fueron extraordinarios. Por fin vino en mi amparo la reflexión. Recordaba que el gato había sido ahorcado en un jardín contiguo a la casa. A los gritos de alarma, el jardín fue invadido inmediatamente por la muchedumbre, y el animal debió de ser descolgado por alguien del árbol y arrojado a mi cuarto por una ventana abierta. Indudablemente se hizo esto con el fin de despertarme. El derrumbamiento de las restantes paredes había comprimido a la víctima de mi crueldad en el yeso recientemente extendido. La cal del muro, en combinación con las llamas y el amoníaco del cadáver, produjo la imagen tal como yo la veía.
Aunque prontamente satisfice así a mi razón, ya que no por completo mi conciencia, no dejó, sin embargo, de grabar en mi imaginación una huella profunda el sorprendente caso que acabo de dar cuenta. Durante algunos meses no pude liberarme del fantasma del gato, y en todo este tiempo nació en mi alma una especie de sentimiento que se parecía, aunque no lo era, al remordimiento. Llegué incluso a lamentar la pérdida del animal y a buscar en torno mío, en los miserables tugurios que a la sazón frecuentaba, otro favorito de la misma especie y de facciones parecidas que pudiera sustituirle.
Hallábame sentado una noche, medio aturdido, en un bodegón infame, cuando atrajo repentinamente mi atención un objeto negro que yacía en lo alto de uno de los inmensos barriles de ginebra o ron que componían el mobiliario más importante de la sala. Hacía ya algunos momentos que miraba a lo alto del tonel, y me sorprendió no haber advertido el objeto colocado encima. Me acerqué a él y lo toqué. Era un gato negro, enorme, tan corpulento como Plutón, al que se parecía en todo menos en un pormenor: Plutón no tenía un solo pelo blanco en todo el cuerpo, pero éste tenía una señal ancha y blanca aunque de forma indefinida, que le cubría casi toda la región del pecho.
Apenas puse en él mi mano, se levantó repentinamente, ronroneando con fuerza, se restregó contra mi mano y pareció contento de mi atención. Era pues, el animal que yo buscaba. Me apresuré a proponer al dueño su adquisición, pero éste no tuvo interés alguno por el animal. Ni le conocía ni le había visto hasta entonces.
Continué acariciándole, y cuando me disponía a regresar a mi casa, el animal se mostró dispuesto a seguirme. Se lo permití, e inclinándome de cuando en cuando, caminamos hacia mi casa acariciándole. Cuando llegó a ella se encontró como si fuera la suya, y se convirtió rápidamente en el mejor amigo de mi mujer.
Por mi parte, no tardó en formarse en mí una antipatía hacia él. Era, pues, precisamente, lo contrario de lo que yo había esperado. No sé cómo ni por qué sucedió esto, pero su evidente ternura me enojaba y casi me fatigaba. Paulatinamente, estos sentimientos de disgusto y fastidio acrecentaron hasta convertirse en la amargura del odio. Yo evitaba su presencia. Una especie de vergüenza, y el recuerdo de mi primera crueldad, me impidieron que lo maltratara. Durante algunas semanas me abstuve de pegarle o de tratarle con violencia; pero gradual, insensiblemente, llegué a sentir por él un horror indecible, y a eludir en silencio, como si huyera de la peste, su odiosa presencia.
Sin duda, lo que aumentó mi odio por el animal fue el descubrimiento que hice a la mañana del siguiente día de haberlo llevado a casa. Como Plutón, también él había sido privado de uno de sus ojos. Sin embargo, esta circunstancia contribuyó a hacerle más grato a mi mujer, que, como he dicho ya, poseía grandemente la ternura de sentimientos que fue en otro tiempo mi rasgo característico y el frecuente manantial de mis placeres más sencillos y puros.
Sin embargo, el cariño que el gato me demostraba parecía crecer en razón directa de mi odio hacia él. Con una tenacidad imposible de hacer comprender al lector, seguía constantemente mis pasos. En cuanto me sentaba, acurrucábase bajo mi silla, o saltaba sobre mis rodillas, cubriéndome con sus caricias espantosas. Si me levantaba para andar, metíase entre mis piernas y casi me derribaba, o bien, clavando sus largas y agudas garras en mi ropa, trepaba por ellas hasta mi pecho. En esos instantes, aun cuando hubiera querido matarle de un golpe, me lo impedía en parte el recuerdo de mi primer crimen; pero, sobre todo, me apresuro a confesarlo, el verdadero terror del animal.
Este terror no era positivamente el de un mal físico, y, no obstante, me sería muy difícil definirlo de otro modo. Casi me avergüenza confesarlo. Aun en esta celda de malhechor, casi me avergüenza confesar que el horror y el pánico que me inspiraba el animal habíanse acrecentado a causa de una de las fantasías más perfectas que es posible imaginar. Mi mujer, no pocas veces, había llamado mi atención con respecto al carácter de la mancha blanca de que he hablado y que constituía la única diferencia perceptible entre el animal extraño y aquel que había matado yo. Recordará, sin duda, el lector que esta señal, aunque grande, tuvo primitivamente una forma indefinida. Pero lenta, gradualmente, por fases imperceptibles y que mi razón se esforzó durante largo tiempo en considerar como imaginaria, había concluido adquiriendo una nitidez rigurosa de contornos.
En ese momento era la imagen de un objeto que me hace temblar nombrarlo. Era, sobre todo, lo que me hacía mirarle como a un monstruo de horror y repugnancia, y lo que, si me hubiera atrevido, me hubiese impulsado a librarme de él. Era ahora, digo, la imagen de una cosa abominable y siniestra: la imagen ¡de la horca! ¡Oh lúgubre y terrible máquina, máquina de espanto y crimen, de muerte y agonía!
Yo era entonces, en verdad, un miserable, más allá de la miseria posible de la Humanidad. Una bestia bruta, cuyo hermano fue aniquilado por mí con desprecio, una bestia bruta engendraba en mí en mí, hombre formado a imagen del Altísimo, tan grande e intolerable infortunio. ¡Ay! Ni de día ni de noche conocía yo la paz del descanso. Ni un solo instante, durante el día, dejábame el animal. Y de noche, a cada momento, cuando salía de mis sueños lleno de indefinible angustia, era tan sólo para sentir el aliento tibio de la cosa sobre mi rostro y su enorme peso, encarnación de una pesadilla que yo no podía separar de mí y que parecía eternamente posada en mi corazón.
Bajo tales tormentos sucumbió lo poco que había de bueno en mí. Infames pensamientos convirtiéronse en mis íntimos; los más sombríos, los más infames de todos los pensamientos. La tristeza de mi humor de costumbre se acrecentó hasta hacerme aborrecer a todas las cosas y a la Humanidad entera. Mi mujer, sin embargo, no se quejaba nunca ¡Ay! Era mi paño de lágrimas de siempre. La mas paciente víctima de las repentinas, frecuentes e indomables expansiones de una furia a la que ciertamente me abandoné desde entonces.
Para un quehacer doméstico, me acompañó un día al sótano de un viejo edificio en el que nos obligara a vivir nuestra pobreza. Por los agudos peldaños de la escalera me seguía el gato, y, habiéndome hecho tropezar la cabeza, me exasperó hasta la locura. Apoderándome de un hacha y olvidando en mi furor el espanto pueril que había detenido hasta entonces mi mano, dirigí un golpe al animal, que hubiera sido mortal si le hubiera alcanzado como quería. Pero la mano de mi mujer detuvo el golpe. Una rabia más que diabólica me produjo esta intervención. Liberé mi brazo del obstáculo que lo detenía y le hundí a ella el hacha en el cráneo. Mi mujer cayó muerta instantáneamente, sin exhalar siquiera un gemido.
Realizado el horrible asesinato, inmediata y resueltamente procuré esconder el cuerpo. Me di cuenta de que no podía hacerlo desaparecer de la casa, ni de día ni de noche, sin correr el riesgo de que se enteraran los vecinos. Asaltaron mi mente varios proyectos. Pensé por un instante en fragmentar el cadáver y arrojar al suelo los pedazos. Resolví después cavar una fosa en el piso de la cueva. Luego pensé arrojarlo al pozo del jardín. Cambien la idea y decidí embalarlo en un cajón, como una mercancía, en la forma de costumbre, y encargar a un mandadero que se lo llevase de casa. Pero, por último, me detuve ante un proyecto que consideré el mas factible. Me decidí a emparedarlo en el sótano, como se dice que hacían en la Edad Media los monjes con sus víctimas.
La cueva parecía estar construida a propósito para semejante proyecto. Los muros no estaban levantados con el cuidado de costumbre y no hacía mucho tiempo había sido cubierto en toda su extensión por una capa de yeso que no dejó endurecer la humedad.
Por otra parte, había un saliente en uno de los muros, producido por una chimenea artificial o especie de hogar que quedó luego tapado y dispuesto de la misma forma que el resto del sótano. No dudé que me sería fácil quitar los ladrillos de aquel sitio, colocar el cadáver y emparedarlo del mismo modo, de forma que ninguna mirada pudiese descubrir nada sospechoso.
No me engañó mi cálculo. Ayudado por una palanca, separé sin dificultad los ladrillos, y, habiendo luego aplicado cuidadosamente el cuerpo contra la pared interior, lo sostuve en esta postura hasta poder establecer sin gran esfuerzo toda la fábrica a su estado primitivo. Con todas las precauciones imaginables, me procuré una argamasa de cal y arena, preparé una capa que no podía distinguirse de la primitiva y cubrí escrupulosamente con ella el nuevo tabique.
Cuando terminé, vi que todo había resultado perfecto. La pared no presentaba la más leve señal de arreglo. Con el mayor cuidado barrí el suelo y recogí los escombros, miré triunfalmente en torno mío y me dije: "Por lo menos, aquí, mi trabajo no ha sido infructuoso".
Mi primera idea, entonces, fue buscar al animal que fue causante de tan tremenda desgracia, porque, al fin, había resuelto matarlo. Si en aquel momento hubiera podido encontrarle, nada hubiese evitado su destino. Pero parecía que el artificioso animal, ante la violencia de mi cólera, habíase alarmado y procuraba no presentarse ante mí, desafiando mi mal humor. Imposible describir o imaginar la intensa, la apacible sensación de alivio que trajo a mi corazón la ausencia de la detestable criatura. En toda la noche se presentó, y ésta fue la primera que gocé desde su entrada en la casa, durmiendo tranquila y profundamente. Sí; dormí con el peso de aquel asesinato en mi alma.
Transcurrieron el segundo y el tercer día. Mi verdugo no vino, sin embargo. Como un hombre libre, respiré una vez más. En su terror, el monstruo había abandonado para siempre aquellos lugares. Ya no volvería a verle nunca: Mi dicha era infinita. Me inquietaba muy poco la criminalidad de mi tenebrosa acción. Inicióse una especie de sumario que apuró poco las averiguaciones. También se dispuso un reconocimiento, pero, naturalmente, nada podía descubrirse. Yo daba por asegurada mi felicidad futura.
Al cuarto día después de haberse cometido el asesinato, se presentó inopinadamente en mi casa un grupo de agentes de Policía y procedió de nuevo a una rigurosa investigación del local. Sin embargo, confiado en lo impenetrable del escondite, no experimenté ninguna turbación.
Los agentes quisieron que les acompañase en sus pesquisas. Fue explorado hasta el último rincón. Por tercera o cuarta vez bajaron por último a la cueva. No me alteré lo más mínimo. Como el de un hombre que reposa en la inocencia, mi corazón latía pacíficamente. Recorrí el sótano de punta a punta, crucé los brazos sobre mi pecho y me paseé indiferente de un lado a otro. Plenamente satisfecha, la Policía se disponía a abandonar la casa. Era demasiado intenso el júbilo de mi corazón para que pudiera reprimirlo. Sentía la viva necesidad de decir una palabra, una palabra tan sólo a modo de triunfo, y hacer doblemente evidente su convicción con respecto a mi inocencia.
—Señores—dije, por último, cuando los agentes subían la escalera—, es para mí una gran satisfacción haber desvanecido sus sospechas. Deseo a todos ustedes una buena salud y un poco más de cortesía. Dicho sea de paso, señores, tienen ustedes aquí una casa construida—apenas sabía lo que hablaba, en mi furioso deseo de decir algo con aire deliberado—. Puedo asegurar que ésta es una casa excelentemente construida. Estos muros...¿Se van ustedes, señores? Estos muros están construidos con una gran solidez.
Entonces, por una fanfarronada frenética, golpeé con fuerza, con un bastón que tenía en la mano en ese momento, precisamente sobre la pared del tabique tras el cual yacía la esposa de mi corazón.
¡Ah! Que por lo menos Dios me proteja y me libre de las garras del archidemonio. Apenas húbose hundido en el silencio el eco de mis golpes, me respondió una voz desde el fondo de la tumba. Era primero una queja, velada y encontrada como el sollozo de un niño. Después, en seguida, se hinchó en un prolongado, sonoro y continuo, completamente anormal e inhumano, un alarido, un aullido, mitad horror, mitad triunfo, como solamente puede brotar del infierno, horrible armonía que surgiera al unísono de las gargantas de los condenados en sus torturas y de los demonios que gozaban en la condenación.
Sería una locura expresaros mis sentimientos. Me sentí desfallecer y, tambaleándome, caí contra la pared opuesta. Durante un instante detuviéronse en los escalones los agentes. El terror los había dejado atónitos. Un momento después, doce brazos robustos atacaron la pared, que cayó a tierra de un golpe. El cadáver, muy desfigurado ya y cubierto de sangre coagulada, apareció, rígido, a los ojos de los circundantes.
Sobre su cabeza, con las rojas fauces dilatadas y llameando el único ojo, se posaba el odioso animal cuya astucia me llevó al asesinato y cuya reveladora voz me entregaba al verdugo. Yo había emparedado al monstruo en la tumba.
ACTIVIDAD DE APRENDIZAJE
1. Describa psicológicamente a todos los personajes, al finalizar la historia.
2. ¿Qué tipo de narrador está relatando?
3. ¿Cuál es la terrible enfermedad que lo atormenta?
4. ¿Qué le hizo al gato negro?
5. ¿Qué significa la palabra infligir?
6. ¿Cómo es el personaje central de la historia? Descríbelo en cuanto a su conducta, sus sentimientos y sus inquietudes
7. Copia el argumento de la historia (en el cuaderno) mínimo 20 líneas.
8. ¿El protagonista se sintió muy trastornado por sus horribles actos?
9. ¿Por qué antes no había atacado al gato negro?
10. ¿Qué imaginó antes de atacar al gato negro?
11. ¿Cómo describe el narrador a su esposa?
12. ¿Qué intención tiene la palabra “barrocos” dentro del relato.
13. Se podría decir que Pluto era un animal: si- no por que
14. ¿En qué tiempo ocurrió la acción? ¿Presente? ¿Pasado? Explica.
15. Saca los valores o antivalores del texto
16. ¿Qué tipo de narrador cuenta la historia?
17. Señala cuál es el tema e indica cómo se manifiesta (es decir, cómo nos damos cuenta de que ése es el tema)
18. Explique mediante tres ejemplos, por qué “El gato negro” es un cuento
19. Señala la corriente literaria (Romanticismo) y menciona 5 características románticas con ejemplos tomados del cuento.
20. Relaciona los hechos del cuento con situaciones reales y cotidianas.
21. Construya un croquis en el que se representen los espacios físicos en los que se llevan a cabo los principales acontecimientos.
22. Haga un glosario de 20 palabras claves y póngale un sinónimo y un antónimo a 10 de ellas.
23. Explique qué es una metamorfosis. Ilustren, por etapas, la transformación que sufre el protagonista.
24. Comenten qué efectos causan el alcoholismo y la violencia del protagonista en su entorno.
25. Investigue de dónde proviene el término violencia.
26. ¿Qué tipos de maltratos reciben las mujeres en la actualidad? ¿Existen leyes que las protejan? ¿Cuáles?
27. Haga un texto argumentativo, a manera de ensayo, donde exponga sus planteamientos frente al tema del maltrato animal (una página y media). En el cuaderno.
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ACTIVIDAD
EXTRA CLASE: CONSULTA
Para esta actividad les voy a dejar el siguiente vídeo
6. Investiga los
conceptos de la literatura griega y la literatura romana y sus orígenes
·
Realiza un cuadro comparativo, mapa
conceptual o mapa mental (lo que escojas) y evidencia las diferencias de cada
una (literatura griega y literatura romana)
ACTIVIDAD EXTRA CLASE: CONSULTA
Para la presente actividad les dejo el siguiente vídeo para que lo observen y analicen con detenimiento.
6. Investiga los
conceptos de la literatura griega y la literatura romana y sus orígenes
·
Realiza un cuadro comparativo, mapa
conceptual o mapa mental (lo que escojas) y evidencia las diferencias de cada
una (literatura griega y literatura romana)
EL
REALISMO EN ESPAÑA
CONTEXTO HISTÓRICO
Durante la segunda mitad del
siglo XIX, se da en Europa un rápido crecimiento económico, debido
principalmente a la industrialización y ligado a la intensificación del
comercio y a la consolidación de la clase burguesa, lo que incita de cierta
manera a que los obreros se organicen.
España aún continúa con un
desarrollo económico e industrial bastante limitado y la burguesía no ha ganado
tanto poder. Es así como se siguen peleando la España burguesa, con aires de
renovación, y la España tradicionalista, reacia a cualquier cambio. España
venía siendo gobernada por los liberales moderados hasta 1868, pero estos no
habían podido solucionar muchos de los problemas que aquejan el país; existía
una inconformidad generalizada por régimen monárquico de Isabel II, lo que
conduce a una revolución llamada “la gloriosa”, en la que logran derrocarla.
Sin embargo, en 1875 se restablece la monarquía, lo que hace que los partidos
dinásticos (conservadores y progresistas) se alternen el gobierno.
Surge el Positivismo, el cual
considera que las actividades filosóficas y científicas deben estar sustentadas
en el análisis de los hechos reales, verificables a través de la experiencia, a
través de los sentidos. Los hechos deben ser observables y medibles. Dentro de
los grandes representantes de esta corriente, se encuentra el pensador francés
Augusto Comte.
Hacia 1859, Darwin publica su
obra “El origen de las especies”, en la que propone y defiende
una teoría de la evolución, convirtiéndose en el principal teórico de una
corriente científica denominada el Naturalismo, que llegará a afectar a la
literatura, pues en sus obras se buscará dar detalle minucioso y casi
científico de paisajes, vestimenta, etc.
QUÉ SE ENTIENDE POR REALISMO
En la Edad Media, la palabra realismo
se utilizó para designar al idealismo platónico, es decir, la doctrina que
admite que lo más real que existe es la idea o el pensamiento.
Hoy en día, el realismo se
entiende como la copia de la realidad sensible, es decir, de aquello que se
puede palpar, observar, sin que haya una deformación voluntaria, ya que siempre
existirá una deformación involuntaria.
EL
REALISMO COMO MOVIMIENTO
El desencanto por los fracasos
revolucionarios, especialmente el ocurrido en Francia en 1848, hace que los
artistas abandonen los temas políticos y se concentren en temas sociales. La
industrialización determinó la desaparición del artesano y la formación de una
numerosa población obrera acumulada en los centros urbanos, dando como
resultado una alteración profundísima en las condiciones de vida económica y
social, lo cual se refleja en las ideologías. Los artistas toman conciencia de
los terribles problemas sociales, como son el trabajo de niños y mujeres, los
horarios excesivos, las viviendas insalubres, y consideran que deben denunciar
estas injusticias.
ESCRITORES DE LA FRONTERA: ENTRE EL ROMANTICISMO Y
EL REALISMO
Uno de los personajes que se
pueden clasificar entre románticos y realistas es Fernán Caballero, el
seudónimo de Cecilia Böhl de Faber, quien nació en Morges (Suiza). A pesar de
ser extranjera, se consideraba andaluza y ha sido clave en la narrativa hispánica
por ser la iniciadora de la renovación de la novela española, al escribir
novelas semirrománticas y semirrealistas.
Fernán Caballero es realista en
la medida en que se dedicaba a rastrear costumbres que tendían a desaparecer,
gracias al progreso y a las ideas que llegaban del exterior. Por tanto, se
desempeñó como una investigadora del folclor, como lo demuestra en su
obra “Cuentos, adivinanzas y refranes populares”.
El escritor generalmente recurre
a dos tipos de fuentes: la primera de ellas es la documental, indirecta; es
decir, por la observación de documentos y otras obras literarias para ver el
mundo a través de dichos textos; en algunos casos, estas fuentes documentales
se pueden encontrar en la fotografía, el cine y la pintura. La segunda fuente
es la que podría llamarse viva, o sea, por la observación directa de la
realidad, de los problemas sociales, de las costumbres,etc. Los personajes
deben ser lo más parecidos a alguien de carne y hueso, presentar conflictos
internos para que el personaje no sea plano; es decir, que desde el principio
se sepa cómo será a lo largo de toda la obra. El escritor se vale de la
introspección para trasladarles a sus personajes sus propios pensamientos,
sentimientos y experiencias propias, gracias a lo cual los “humaniza” y les
otorga una mayor verosimilitud y así poderle transmitir al lector una sensación
de que ese personaje en efecto vivió dicha situación.
CARACTERÍSTICAS
DEL REALISMO ESPAÑOL
·
La
literatura se convierte en una forma de vida para los escritores, por tal
razón, las obras están sujetas a las leyes del mercado, y el sustento del
escritor depende de la aceptación que aquellas tengan entre los lectores.
·
Muchos
escritores tratan de recoger en archivo literario cuadros populares, escenas de
la vida cotidiana, antiguos y rutinarios modos de ser de la gente del común; lo
que en algunos aspectos suele llamarse “folklórico” y en otros costumbrismo.
·
El anhelo
de observación del cambio social y de los procesos psicológicos individuales
lleva a los realistas a utilizar para la creación literaria el método de las
ciencias naturales.
·
Busca en
todo la exactitud documental: en el decorado, en las costumbres, en el
lenguaje, pues estaban convencidos de que la misión del escritor radica en la
observación detenida y en la recreación de la realidad, porque su éxito es la
equivalencia que consigue entre arte y realidad. En esta medida, las novelas
realistas proyectan hechos naturales, verificables y lógicos.
·
Predomina
ahora un lector burgués que busca reconocerse en los personajes y asuntos de
ficción, por lo que las preocupaciones y los ambientes de estas clases medias
pasan a ser un tema literario central.
·
En el
siglo XIX, como consecuencia de las clases medias urbanas y de la extensión de
la enseñanza, aparece un público lector más numeroso.
·
El autor
afronta la realidad en lugar de huir de ella, la retrata tal como aparece.
·
Cobra
especial importancia la novela, puesto que a través de ella se intenta criticar
la sociedad desde dentro.
·
Se
eliminan y depuran elementos como la relevancia de la imaginación y, como
consecuencia, el lugar que tenía la fantasía; se abandona la evocación de
tiempos pasados. Los personajes ya no son tan apasionados.
EL
GÉNERO REY DEL REALISMO: LA NOVELA
En vista de que a la literatura
realista le preocupa la realidad y para lograr reflejarla debe realizar una
descripción minuciosa y un interés particular por el análisis de los
comportamientos humanos en sociedad, la novela se manifiesta como su vehículo
más propicio. Los escritores sean proveedores de información fidedigna sobre
las clases menos favorecidas, lo cual en cierto sentido los pondría al servicio
de los burgueses que, dicho sea de paso, son los mayores consumidores de la
literatura en esta época.
Dentro de la clase burguesa
existen individuos que siguen orientados hacia los valores de uso, y que por
ello se autoimaginan, convirtiéndose en “individuos problemáticos”, que
consideran su trabajo no como un valor de cambio, sino como algo inherente a su
propia personalidad, y que les pertenece de algún modo, lo que da a su trabajo
un caracter creador.
La novela realista basa su
estructura en tres grandes elementos: primero, el individuo problemático
(orientado hacia valores auténticos) que posee cierto grado de degradación;
segundo, la búsqueda degradada de dichos valores, y tercero, la realidad que
actúa como mediatizadora, impidiendo al héroe su encuentro con un mundo de
valores auténticos.
REPRESENTANTES
DEL REALISMO ESPAÑOL
BENITO
PÉREZ GALDÓS
Un hombre de talante liberal que
no solo alcanza el deseo de progreso técnico y social, sino una gran tolerancia
en cuestiones de hombres y mujeres. Entreteje a sus personajes, que a menudo
aparecen en varias novelas, hasta dar, con plena claridad.
En su obra “La
desheredada”, mira la realidad con una dureza casi científica que lo
emparenta con el naturalismo de Zola. La desheredada es un
estudio sobre las formas de alienación mental y una sátira a los folletines
sentimentales y románticos todavía en boga.
JOSÉ
MARÍA DE PEREDA
Es el principal representante de la novela de
costumbres y la novela regional, hoy en día bastante despreciadas por la
crítica, pero que en su momento fueron los subgéneros con mayor aceptación por
parte del público lector; con esto no se quiere decir que su obra carezca de
valor. Con Pereda nos hallamos ante el pleno Realismo, un realismo español sin
taparrabos, en el que se evita la idealización de personas y cosas: todo
aparece como es, con sus virtudes y sus defectos, y declara abiertamente que no
le interesa lo que la crítica pueda decir de su obra. Una de sus obras es “Sotileza”.
JUAN
VARELA
Su estilo no concuerda con la
presentación directa de los hechos propios del Realismo, pero sí con su
perspectiva particular del mundo; gracias a la publicación de su epistolario es
posible comprender su auténtica dimensión, pues allí es donde da a conocer
todas sus ideas literarias e ideológicas a la par de su intimidad que
configuran y moldean el carácter peculiar de este autor. En 1874, inicia la
publicación de la novela más recordada del autor, “Pepita
Jiménez”, novela psicológica, puesto que narra el proceso de
enamoramiento de una joven viuda y el seminarista Luis de Vargas, quién
abandona los hábitos. En esta y en otras novelas deja ver también su
percepción sobre la educación de las mujeres, las cuales debían recibir la
misma instrucción que los hombres, pero su finalidad estaba en el hogar. Varela
no consideraba que la mujer fuera menos que el hombre, sino que su función era
vital para la formación moral e intelectual de los hijos.
EL
NATURALISMO DE EMILIA PARDO BAZÁN
Recibió con beneplácito las ideas
naturalistas que se consideraban como una nueva forma de Realismo, en el que
imperaba la fealdad en las descripciones y el pesimismo de sus personajes.
Rechazaba el tener en consideración únicamente las influencias físico-químicas
prescindiendo hasta de la espontaneidad humana. Aunque admite que la
transmisión hereditaria y el ambiente en el que el individuo se desarrolla
influyen en gran medida en el comportamiento de este, nunca llega al extremo de
aceptar la idea de que el ser humano está fatalmente condenado a un destino
fijo y a una vida de miseria; por el contrario, afirma que muchos pueden
controlar su destino.
ACTIVIDADES
INTERPRETA
1. Saca
la idea principal de cada párrafo del tema de la guía realismo Español
2. Utiliza el resumen anterior
para Elaborar un mapa conceptual sobre el Realismo español.
3. Escoge 10 palabras claves del
tema de la guía y realiza una sopa de letras.
4. Escribe F (falso) o V
(verdadero) frente a las siguientes afirmaciones. En caso de que respondas que
es falso, debes proporcionar una justificación.
a. El cuadro de costumbres es un
subgénero literario exclusivo del Realismo. ( )
b. La novela fue revalorada
durante el Realismo español. ( )
c. Los escritores del Realismo
escribían sobre los burgueses para poder criticar la sociedad. (
)
EVALÚA
5. ¿Tú crees que la literatura
tiene el deber de despertar conciencias en las personas?
6. ¿Cómo relacionarías esa etapa
del realismo español, con la libertad de expresión que se pide tanto en
nuestras sociedades actuales?
7. Con lo que has leído y
preparado, ¿qué has aprendido hasta el momento? ¿Cómo lo has hecho? Presenta
esta reflexión por escrito.
Jhony Agamez Noreña |
| Lengua Castellana |
| Análisis literario | |||||||
Docente |
| Área / Asignatura |
| Competencia / Tema | |||||||
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| 03 |
| V y VI | |||
Estudiante |
| Fecha |
| Tiempo aprox. |
| Periodo |
| Grado | |||
Objetivo: Demuestra las habilidades lecto- escritoras, abordando críticamente el siguiente texto literario.
MARCO TEÓRICO
Lectura:
EL AHOGADO MÁS HERMOSO DEL MUNDO
Los primeros niños que vieron el promontorio oscuro y sigiloso que se acercaba por el mar, se hicieron la ilusión de que era un barco enemigo. Después vieron que no llevaba banderas ni arboladura, y pensaron que fuera una ballena. Pero cuando quedó varado en la playa le quitaron los matorrales de sargazos, los filamentos de medusas y los restos de cardúmenes y naufragios que llevaba encima, y sólo entonces descubrieron que era un ahogado.
Habían jugado con él toda la tarde, enterrándolo y desenterrándolo en la arena, cuando alguien los vio por casualidad y dio la voz de alarma en el pueblo. Los hombres que lo cargaron hasta la casa más próxima notaron que pesaba más que todos los muertos conocidos, casi tanto como un caballo, y se dijeron que tal vez había estado demasiado tiempo a la deriva y el agua se le había metido dentro de los huesos. Cuando lo tendieron en el suelo vieron que había sido mucho más grande que todos los hombres, pues apenas si cabía en la casa, pero pensaron que tal vez la facultad de seguir creciendo después de la muerte estaba en la naturaleza de ciertos ahogados. Tenía el olor del mar, y sólo la forma permitía suponer que era el cadáver de un ser humano, porque su piel estaba revestida de una coraza de rémora y de lodo.
No tuvieron que limpiarle la cara para saber que era un muerto ajeno. El pueblo tenía apenas unas veinte casas de tablas, con patios de piedras sin flores, desperdigadas en el extremo de un cabo desértico. La tierra era tan escasa, que las madres andaban siempre con el temor de que el viento se llevara a los niños, y a los pocos muertos que les iban causando los años tenían que tirarlos en los acantilados. Pero el mar era manso y pródigo, y todos los hombres cabían en siete botes. Así que cuando encontraron el ahogado les bastó con mirarse los unos a los otros para darse cuenta de que estaban completos.
Aquella noche no salieron a trabajar en el mar. Mientras los hombres averiguaban si no faltaba alguien en los pueblos vecinos, las mujeres se quedaron cuidando el ahogado. Le quitaron el lodo con tapones de esparto, le desenredaron del cabello los abrojos submarinos y le rasparon la rémora con fierros de desescamar pescados. A medida que lo hacían, notaron que su vegetación era de océanos remotos y de aguas profundas, y que sus ropas estaban en piltrafas, como si hubiera navegado por entre laberintos de corales. Notaron también que sobrellevaba la muerte con altivez, pues no tenía el semblante solitario de otros ahogados de mar, ni tampoco la catadura sórdida y menesterosa de los ahogados fluviales. Pero solamente cuando acabaron de limpiarlo tuvieron conciencia de la clase de hombre que era, y entonces se quedaron sin aliento. No sólo era el más alto, el más fuerte, el más viril y el mejor armado que habían visto jamás, sino que todavía cuando lo estaban viendo no les cabía en la imaginación.
No encontraron en el pueblo una cama bastante grande para tenderlo ni una mesa bastante sólida para velarlo. No le vinieron los pantalones de fiesta de los hombres más altos, ni las camisas dominicales de los más corpulentos, ni los zapatos del mejor plantado. Fascinadas por su desproporción y su hermosura, las mujeres decidieron entonces hacerle unos pantalones con un buen pedazo de vela cangreja, y una camisa de bramante de novia, para que pudiera continuar su muerte con dignidad. Mientras cosían sentadas en círculo, contemplando el cadáver entre puntada y puntada, les parecía que el viento no había sido nunca tan tenaz ni el Caribe había estado nunca tan ansioso como aquella noche, y suponían que esos cambios tenían algo que ver con el muerto. Pensaban que si aquel hombre magnífico hubiera vivido en el pueblo, su casa habría tenido las puertas más anchas, el techo más alto y el piso más firme, y el bastidor de su cama habría sido de cuadernas maestras con pernos de hierro, y su mujer habría sido la más feliz. Pensaban que habría tenido tanta autoridad que hubiera sacado los peces del mar con sólo llamarlos por sus nombres, y habría puesto tanto empeño en el trabajo que hubiera hecho brotar manantiales de entre las piedras más áridas y hubiera podido sembrar flores en los acantilados. Lo compararon en secreto con sus propios hombres, pensando que no serían capaces de hacer en toda una vida lo que aquel era capaz de hacer en una noche, y terminaron por repudiarlos en el fondo de sus corazones como los seres más escuálidos y mezquinos de la tierra. Andaban extraviadas por esos dédalos de fantasía, cuando la más vieja de las mujeres, que por ser la más vieja había contemplado al ahogado con menos pasión que compasión, suspiró:
- Tiene cara de llamarse Esteban.
Era verdad. A la mayoría le bastó con mirarlo otra vez para comprender que no podía tener otro nombre. Las más porfiadas, que eran las más jóvenes, se mantuvieron con la ilusión de que al ponerle la ropa, tendido entre flores y con unos zapatos de charol, pudiera llamarse Lautaro. Pero fue una ilusión vana. El lienzo resultó escaso, los pantalones mal cortados y peor cosidos le quedaron estrechos, y las fuerzas ocultas de su corazón hacían saltar los botones de la camisa. Después de la media noche se adelgazaron los silbidos del viento y el mar cayó en el sopor del miércoles. El silencio acabó con las últimas dudas: era Esteban. Las mujeres que lo habían vestido, las que lo habían peinado, las que le habían cortado las uñas y raspado la barba no pudieron reprimir un estremecimiento de compasión cuando tuvieron que resignarse a dejarlo tirado por los suelos. Fue entonces cuando comprendieron cuánto debió haber sido de infeliz con aquel cuerpo descomunal, si hasta después de muerto le estorbaba. Lo vieron condenado en vida a pasar de medio lado por las puertas, a descalabrarse con los travesaños, a permanecer de pie en las visitas sin saber qué hacer con sus tiernas y rosadas manos de buey de mar, mientras la dueña de la casa buscaba la silla más resistente y le suplicaba muerta de miedo “siéntese aquí, Esteban, hágame favor”, y él recostado contra las paredes, sonriendo, “no se preocupe, señora, así estoy bien”, con los talones en carne viva y las espaldas escaldadas de tanto repetir lo mismo en todas la visitas, “no se preocupe, señora, así estoy bien”, sólo para no pasar la vergüenza de desbaratar la silla, y acaso sin haber sabido nunca que quienes le decían “no te vayas, Esteban, espérate siquiera que hierva el café”, eran los mismos que después susurraban “ya se fue el bobo grande, qué bueno, ya se fue el tonto hermoso”. Esto pensaban las mujeres frente al cadáver un poco antes del amanecer. Más tarde, cuando le taparon la cara con un pañuelo para que no le molestara la luz, lo vieron tan muerto para siempre, tan indefenso, tan parecido a sus hombres, que se les abrieron las primeras grietas de lágrimas en el corazón. Fue una de las más jóvenes la que empezó a sollozar. Las otras, alentándose entre sí, pasaron de los suspiros a los lamentos, y mientras más sollozaban más deseos sentían de llorar, porque el ahogado se les iba volviendo cada vez más Esteban, hasta que lo lloraron tanto que fue el hombre más desvalido de la tierra, el más manso y el más servicial, el pobre Esteban. Así que cuando los hombres volvieron con la noticia de que el ahogado no era tampoco de los pueblos vecinos, ellas sintieron un vacío de júbilo entre las lágrimas.
- ¡Bendito sea Dios –suspiraron-: es nuestro!
Los hombres creyeron que aquellos aspavientos no eran más que frivolidades de mujer. Cansados de las tortuosas averiguaciones de la noche, lo único que querían era quitarse de una vez el estorbo del intruso antes de que prendiera el sol bravo de aquel día árido y sin viento. Improvisaron unas angarillas con restos de trinquetes y botavaras, y las amarraron con carlingas de altura, para que resistieran el peso del cuerpo hasta los acantilados. Quisieron encadenarle a los tobillos un ancla de buque mercante para que fondeara sin tropiezos en los mares más profundos donde los peces son ciegos y los buzos se mueren de nostalgia, de manera que las malas corrientes no fueran a devolverlo a la orilla, como había sucedido con otros cuerpos. Pero mientras más se apresuraban, más cosas se les ocurrían a las mujeres para perder el tiempo. Andaban como gallinas asustadas picoteando amuletos de mar en los arcones, unas estorbando por aquí porque querían ponerle al ahogado los escapularios del buen viento, otras estorbando allá para abrocharle una pulsera de orientación, y al cabo de tanto “quítate de ahí, mujer, ponte donde no estorbes, mira que casi me haces caer sobre el difunto”, a los hombres se les subieron al hígado las suspicacias y empezaron a rezongar que con qué objeto tanta ferretería de altar mayor para un forastero, si por muchos estoperoles y calderetas que llevara encima se lo iban a masticar los tiburones, pero ellas seguían tripotando sus reliquias de pacotilla, llevando y trayendo, tropezando, mientras se les iba en suspiros lo que no se les iba en lágrimas, así que los hombres terminaron por despotricar que de cuándo acá semejante alboroto por un muerto al garete, un ahogado de nadie, un fiambre de mierda. Una de las mujeres, mortificada por tanta indolencia, le quitó entonces al cadáver el pañuelo de la cara, y también los hombres se quedaron sin aliento.
Era Esteban. No hubo que repetirlo para que lo reconocieran. Si les hubieran dicho Sir Walter Raleigh, quizás hasta ellos se habrían impresionado con su acento de gringo, con su guacamaya en el hombro, con su arcabuz de matar caníbales, pero Esteban solamente podía ser uno en el mundo, y allí estaba tirado como un sábalo, sin botines, con unos pantalones de sietemesino y esas uñas rocallosas que sólo podían cortarse a cuchillo. Bastó con que le quitaran el pañuelo de la cara para darse cuenta de que estaba avergonzado, de que no tenía la culpa de ser tan grande, ni tan pesado, ni tan hermoso, y si hubiera sabido que aquello iba a suceder habría buscado un lugar más discreto para ahogarse, “en serio, me hubiera amarrado yo mismo un áncora de galeón en el cuello y hubiera trastabillado como quien no quiere la cosa por los acantilados, para no andar ahora estorbando con este muerto de miércoles, como ustedes dicen, para no molestar a nadie con esta porquería de fiambre que no tiene nada que ver conmigo”. Había tanta verdad en su modo de estar, que hasta los hombres más suspicaces, los que sentían amargas las minuciosas noches del mar temiendo que sus mujeres se cansaran de soñar con ellos para soñar con los ahogados, hasta esos, y otros más duros, se estremecieron en los tuétanos con la sinceridad de Esteban.
Fue así como le hicieron los funerales más espléndidos que podían concebirse para un ahogado expósito. Algunas mujeres que habían ido a buscar flores en los pueblos vecinos regresaron con otras que no creían lo que les contaban, y éstas se fueron por más flores cuando vieron al muerto, y llevaron más y más, hasta que hubo tantas flores y tanta gente que apenas si se podía caminar. A última hora les dolió devolverlo huérfano a las aguas, y le dieron un padre y una madre entre los mejores, y otros se le hicieron hermanos, tíos y primos, así que a través de él todos los habitantes del pueblo terminaron por ser parientes entre sí. Algunos marineros que oyeron el llanto a distancia perdieron la certeza del rumbo, y se supo de uno que se hizo amarrar al palo mayor, recordando antiguas fábulas de sirenas. Mientras se disputaban el privilegio de llevarlo en hombros por la pendiente escarpada de los acantilados, hombres y mujeres tuvieron conciencia por primera vez de la desolación de sus calles, la aridez de sus patios, la estrechez de sus sueños, frente al esplendor y la hermosura de su ahogado. Lo soltaron sin ancla, para que volviera si quería, y cuando lo quisiera, y todos retuvieron el aliento durante la fracción de siglos que demoró la caída del cuerpo hasta el abismo. No tuvieron la necesidad de mirarse los unos a los otros para darse cuenta de que ya no estaban completos, ni volverían a estarlo jamás. Pero también sabían que todo sería diferente desde entonces, que sus casas iban a tener las puertas más anchas, los techos más altos, los pisos más firmes, para que el recuerdo de Esteban pudiera andar por todas partes sin tropezar con los travesaños, y que nadie se atreviera a susurrar en el futuro “ya murió el bobo grande, qué lástima, ya murió el tonto hermoso”, porque ellos iban a pintar la fachadas de colores alegres para eternizar la memoria de Esteban y se iban a romper el espinazo excavando manantiales en las piedras y sembrando flores en los acantilados, para que en los amaneceres de los años venturos los pasajeros de los grandes barcos despertaran sofocados por un olor de jardines en altamar, y el capitán tuviera que bajar de su alcázar con su uniforme de gala, con su astrolabio, su estrella polar y su ristra de medallas de guerra, y señalando el promontorio de rosas en el horizonte del Caribe dijera en catorce idiomas, “miren allá, donde el viento es ahora tan manso que se queda a dormir bajo las camas, allá, donde el sol brilla tanto que no saben hacia dónde mirar los girasoles, sí, allá, es el pueblo de Es
DESARROLLO DE COMPETENCIAS
Responda las siguientes preguntas en el cuaderno
2. ¿Qué le ocurre al cuerpo de una persona ahogada? Argumenta
3. ¿Quiénes encontraron al ahogado por primera vez y qué hicieron con él? Argumenta
4. ¿Quiénes encontraron al ahogado en segundo lugar y qué hicieron con él? Argumenta
5. ¿Más o menos, cuántos son los hombres del pueblo?
6. Busca y copia el significado de las palabras en negrita
7. ¿Quiénes cuidaron al ahogado mientras los hombres salían y qué descubrieron?
8. ¿Cómo las mujeres comparan al ahogado con sus hombres? Argumenta
9. ¿Qué se puede deducir del ahogado por sus cualidades físicas?
10. ¿Qué nombre le ponen al ahogado?
11. ¿Cuál es la actitud de los hombres al ver tanta atención de parte de las mujeres hacia el ahogado? ¿Mantienen ellos esa actitud por mucho tiempo?
12. ¿Cómo llega la fama del ahogado a otros lugares?
13. ¿Qué hicieron antes de devolver el muerto a las aguas?
14. ¿Cómo se sentían los habitantes del pueblo luego de que echaran el cuerpo nuevamente al mar? Argumenta
15. Toma cada una de las palabras subrayadas y clasifícalas en hiatos y diptongos, además, divídelas por silabas
16. ¿Qué podría simbolizar Esteban? Argumenta
17. ¿Podría ser Medellín objeto de un cambio? Argumenta
18. ¿Qué significa la frase “estrechez de los sueños”? Argumenta
19. ¿Cómo puede visualizarse la exageración en este cuento? Extrae frases
20. Saca el tema principal y tres secundarios del texto.
21. Saca los personajes de que intervienen en la obra y descríbalos física y psicológicamente.
22. Escriba 3 frases textuales que le llamen la atención y explíquelas en el contexto de la obra.
23. Teniendo en cuenta lo que es el realismo mágico, extrae 3 frases que evidencien este movimiento literario.
24. Haga un mapa conceptual con los principales hechos utilizados en la obra
25. Haga una crítica valorativa acerca de la obra. 10 líneas
26. Haga un resumen de la obra en 10 líneas.
La tilde Diacrítica se coloca en palabras que tienen una variedad tónica para diferenciarla de su variedad átona y otorgarle así una categoría gramatical distinta. Normalmente las tildes diacríticas aparecen en palabras monosílabas que, según las reglas generales de acentuación, no deben acentuarse ).
En pocas palabras podemos decir que, La tilde diacrítica es el acento gráfico que permite distinguir palabras con idéntica escritura, pero que tienen diferente significado y pertenecen a categorías gramaticales distintas.

– ¿El bolso está encima de esta cómoda. ¿Quieres que te lo dé?
- Sí, si eres tan amable.
- ¿Y dónde está tu abrigo?
- Pues donde lo hayas puesto tú.
Palabras con tilde diacrítica
A continuación te exponemos una lista con las palabras más importantes que contienen o no tilde diacrítica y sus respectivos significados:
| Palabra con tilde diacrítica | Palabras monosílabas | Palabra sin tilde diacrítica |
|---|---|---|
Adverbio de tiempo. Significa ‘todavía’.
| aún – aun | Significa ‘incluso’ o ‘siquiera’.
|
Verbo dar.
| dé - de | Preposición.
|
Verbo estar.
| está - esta | Pronombre demostrativo.
|
Pronombre 3ª persona singular masculina.
| él - el | Artículo determinado masculino singular.
|
Adverbio de cantidad y signo matemático.
| más - mas | Conjunción adversativa. Significa ‘pero’.
|
Pronombre personal.
| mí - mi | Pronombre posesivo.
|
Verbos ser o saber.
| sé - se | Pronombre.
|
Adverbio de afirmación, pronombre y sustantivo.
| sí - si | Conjunción o nota musical.
|
Sustantivo (bebida).
| té - te | Pronombre o sustantivo (letra t).
|
Pronombre personal 2ª persona del singular.
| tú - tu | Determinante o pronombre posesivo.
|
Además los pronombres interrogativos y exclamativos (qué, quién, cuándo, cómo, dónde…) deberan llevar tilde diacrítica para diferenciarlos de sus formas átonas, es decir, de los pronombres y determinantes relativos.
DESARROLLO DE COMPETENCIAS
Desarrollar las siguientes actividades de la guía
BiBLIOGRAFIA
https://espanol.lingolia.com/es/vocabulario/palabras-ambiguas/tilde-diacritica
TEMA: Figuras literarias a través del relato
LOGROS: Reconoce el mejor el mejor uso del lenguaje tanto hablado como escrito e identifica y aplica acentos y figuras literarias.
MARCO TEORICO
Observar detenidamente el siguiente video acerca del relato
Tener una frase es una buena forma de superar la falta de creatividad, y es una buena y sencilla forma de lanzarse a escribir.
2. El taxista se encuentra las ruedas del coche pinchadas.
3. El taxista sabe que ha sido un compañero (con el que se lleva mal porque los dos están enamorados de la misma mujer).
4. El taxista jura que se vengará.
5. El taxista va hasta el bar donde desayuna el compañero todos los días y lo espera.
6. El compañero sale del bar y el taxista lo asalta en la calle para pegarle un puñetazo.
7. El taxista y el compañero se enredan en una pelea.
8. El taxista manda a su compañero al hospital.
9. Otro compañero le explica que han aparecido pinchadas más ruedas en la misma calle (al parecer todo fue una gamberrada de unos chicos).
10. La mujer de la que está enamorado el taxista, lo deja por haber golpeado a su compañero.
MARZO 28
TEMA: Prueba saber -- DESARROLLO DE COMPETENCIAS LECTO- ESCRITORAS
OBJETIVO: Fortalece sus competencias lectoescritoras a través del desarrollo de pruebas que generen la necesidad de utilizar el pensamiento critico.
DESAROLLO DE COMPETENCIAS
1. Desarrollo de ´prueba Saber
Lee el siguiente texto y responde las preguntas de la 1 a la 6
_________________________________________________________________________
MARZO 14/ 2020
La lírica en el siglo XVII: conceptismo y culteranismo
Gongorismo o Culteranismo
Conceptismo
1. Elabora un organizador visual (esquema conceptual) sobre el Barroco.
4. Los siguientes verso a qué tipo de lírica Barroca pertenece (culta o popular); y a qué estilo literario barroco pertenece (culteranismo o conceptismo). Después interpreta lo que quiere decir el autor en el texto escrito.
Soledad I
Era del año la estación florida
en que el mentido robador de Europa
-media luna las armas de su frente,
y el sol todos los rayos de su pelo-,
luciente honor del cielo,
en campos de zafiro pace estrellas.
Luis de Góngora
5. Escoge la respuesta correcta
a) de una relativa bonanza
4. Observa este texto e indica si pertenece a un autor conceptista o culterano. Luego, explica las razones de tu afirmación.
¿Quién hace el tuerto galán
y prudente al sin consejo?
¿Quién al avariento viejo
le sirve de río Jordán1?
¿Quién hace de piedras pan
sin ser el Dios verdadero?
TAREA: Leer las 4 estaciones de vivaldi que parecen en el siguiente enlace (la tarea se debe entregar el sábado 28 de marzo
ESTACIONES DE VIVALDI
RESPONDE:
1. ¿ Es un estilo de lírica popular o culta? Argumenta tu respuesta
2. ¿ escribe un fragmento de cada una una de las estaciones en el cuaderno y explicarlas con tus propias palabras
3. Explica con tus propias palabras cual es el sentido o la intención de cada una de las estaciones escritas por vivaldi
ACTIVIDAD INICIAL
Debate y socialización de la síntesis del texto de la guía , trabajada en la anterior clase
REFERENTE TEÓRICO:

1. Responde en el cuaderno:
¿Qué siglos comprende la edad media?
¿Como te imaginas que era la edad media? realiza un dibujo
¿En que periodos se divide la edad media? Explica cada uno
Realiza un cuadro comparativo, explicando las características a nivel social, cultural, político y económico de la edad media.
Realiza un cuadro comparativo con las diferencias y semejanzas entre la poesía lírica y la poesía Épica.
Según la lengua literaria del siglo XV, ¿En que consistió o a que se le llamó la "eclosión del romancero"?
Para ti ¿Qué es el humanismo y como crees que influyó en la literatura medieval?
TAREA:
consulta:
¿ que es el humanismo?
La biografía de un gran escritor de la edad media con una de sus obras
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FEBRERO 15/ 2020
- El marco teórico se encontrara en la guía.
COMPETENCIAS:
1. Saca una síntesis o resumen de cada fragmento de la guía
- ¿Cuales fueron los principales dialectos utilizados en España?
- ¿Por qué crees que en la antigüedad las lenguas utilizadas eran habladas y no escritas?
- ¿que papel jugo Alfonso X en la expansión y la utilización del idioma castellano?.
- ¿Cual crees que era la necesidad de los reyes emperadores de la época, tener una lengua dominada por todos los habitantes?
- Las jarchas del siglo XI- XIV son las primeras manifestaciones de obras líricas literarias conocidas. ¿en que consisten las jarchas?.
- ¿ Cuales son las similitudes que se encontraron entre los escritos entre la poesía de los árabes descubiertas y las poesías peninsulares?
- Realiza un cuadro comparativo con las características especificas de la literatura de cada uno de los contextos y espacios europeos que aportaron a la evolución literaria de la lengua castellana (árabes, peninsulares, provincia francesa y castilla (españa)). especifica las fechas
- ¿Cuales son las características de la lírica narrativa?
- ¿Cuales son las diferencias entre la poesía lírica y la poesía narrativa?
- ¿A quien se le conocía como el juglar y que función cumplía?
https://www.eduindiragandhi.cl/libros/poema-de-mio-cid.pdf
TEMA: Saberes previos "Lectura critica"
OBJETIVO: TEMA: Saberes previos "lectura critica"
OBJETIVO: Incentivar a los estudiar a involucrarse mas asertiva mente en el mundo de la lectura, a partir de una reflexión critica de la importancia de leer y escribir bien.

- Brisas cálidas
- Amanecer Turbio
- Arcoiris
- Piedra angular
- Colina
- avances tecnológicos
- Futuro inesperado
- Carisma
- Enfermedad
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